Tel Moẓa, Khirbet Qeiyafa y las caras de Yahveh

Excavaciones en Tel Moẓa con
la carretera pasando por encima

En 2012 arqueólogos de la Israel Antiquities Authority hicieron un descubrimiento que hasta la fecha ha abierto más interrogantes que respuestas. El trazado de una carretera sacó a la luz restos arqueológicos de estructuras cultuales que no se habían visto hasta el momento tan cerca de Jerusalén. 

En los trabajos apareció un Templo perteneciente a la Edad del Hierro II en una zona en la que "se suponía" que se había derogado el culto en cualquier otro sitio que no fuera el Templo de Jerusalén. Las reformas de Ezequías, primero, y posteriormente de su nieto Josías, habían clausurado cualquier intento de sincretismo con otros dioses, así como se había establecido una centralización cultual y administrativa que no dejaba lugar a intromisiones extranjeras. (2 Re 18, 23; 2 Cro 29-31; 2 Cro 34-35).

Tel Moa, el lugar del que hablamos, se encuentra a tan solo 7 km al noroeste de la antigua ciudad de Jerusalén (City of David), situada al fondo de una ladera que está rodeada de manantiales y generosas tierras de cultivo en el Valle de Soreq; un lugar ideal para asentarse desde muy antiguo. De hecho, se están encontrando registros de que fue habitada desde el Neolítico hasta la actualidad, pero con mayor incidencia a finales del siglo VIII y durante todo el siglo VII a.e.c. Su magnífica ubicación como zona de paso que abre las puertas de Jerusalén con la Sefelá, frontera natural con el Mediodía y Occidente en la región, hizo de este enclave un lugar ideal para ser aprovechado por diferentes comunidades, en tanto que permitía el comercio con las tribus árabes y la costa mediterránea. 

Pero lo más asombroso del descubrimiento, entre otras cosas, que veremos en adelante, fue la estructura de un Templo extraordinariamente parecido al descrito como el Templo de Salomón en Jerusalén. 

Comparativa de planta entre el Templo de Salomón
y el de Ain Dara en Ugarit. Imagen: Anneke Berkheij


El lugar había sido intervenido en diferentes campañas desde el 1993 que comenzaron las obras de la carretera hasta en 2002 y 2003 bajo la dirección de los profesores Greenhut y Alon De Groot, asistidos por Hamudi Khalaily y Anna Eirikh. Posteriormente durante los años 2012 y 2013 fueron los profesores Anna Eirikh, Hamudi Khalaily, Shua Kisilevitz y Zvi Greenhut quienes retomaron el proyecto, identificando el lugar con el Moa bíblico (Jos 18:26)1. 

Ahora bien, la campaña de 2019 a cargo de la Tel Aviv University en colaboración con la Charles University in Praga y la Universität Osnabrück echaron las campanas al vuelo al descubrir una estructura de culto perteneciente al s. X a.e.c., es decir, el periodo del Reino Unificado2, y por tanto, de la construcción del Templo de Salomón. 

El conjunto en el que se encontró el Templo está formado por un gran edificio orientado en dirección Este-Oeste, y dispone de un patio de entrada (en el que apareció un altar y un foso lleno de restos óseos animales) y una zona cubierta a la que se accede por una puerta flanqueada por dos columnas (de las cuales una está desaparecida). Construido en pendiente consta de un muro Norte con una anchura de 2m que actúa como muro de contención contra la pendiente. La longitud es de unos 20m por unos 13m de ancho, y todo el complejo está datado en torno a la Edad del Hierro IIA, esto es, a finales del siglo X y principios del IX a.e.c. El estilo es semejante al de Ain Dara en Ugarit, o lo que es lo mismo, con carácter monumental, propio de los templos que desde el 3000 a.e.c. se venían construyendo en el Creciente Fértil, y que precisamente concuerdan con la forma de planta reservada al Templo de Salomón en Jerusalén (1 Re 1, 6-7; 2 Cro 3).

Figuras encontradas. Fotografía: Clara Amit,
Autoridad de Antigüedades de Israel

Pero el revuelo académico se hizo mayúsculo cuando Yosef Garfinkel publica en la Biblical Archaeology Review un artículo titulado  The face of Yahweh? en el que viene a comparar una figura de cabeza de arcilla encontrada en Khirbet Qeiyafa con las de Tel Moa y las de la Moshe Dayan Collection, para concluir que durante este tiempo es muy posible que la figura de Yahveh fuera el resultado del sincretismo cultural y religioso con el dios Baal. 

Según el afamado profesor, al que llaman "el Midas de la Arqueología israelí", estas figurillas datadas entre los siglos X y IX a.e.c. fueron usadas durante un periodo en el que las influencias asirias y egipcias fueron de gran relevancia en el territorio sirio-palestino. Durante las excavaciones en Khirbet Qeiyafa encontró una de estas figuras de arcilla en un espacio central del yacimiento. Por el tamaño (unos 5 cm de alto) se especula con la idea de que posiblemente estuvieron fijadas a un utensilio como las vasijas de libación, etc. Pero lo que resulta más curioso aún es que en este yacimiento tan sólo se encontró una figurilla de estas características, cuando en el mismo lugar se hallaron varios espacios de culto y habitación, a diferencia de Tel Moa en donde aparecieron varias de estas mismas figurillas junto a otras de aspecto zoomorfo (caballos). Al compararlas con las de la Colección Dayan llegó a la conclusión de que muy posiblemente estas figurillas representaron a divinidades masculinas que montaban a caballo...

En efecto, a nadie se le escapa que en Ugarit se rendía culto al dios Baal montado a caballo y cabalgando sobre las nubes; y tampoco pasa desapercibido el dios cananeo (jinete de las nubes) rkb' rpt . Y por supuesto para los biblistas tampoco se les escapa Dt 33:26; 2 Re 2: 11–12; 2 Re 23:11; Is 19: 1 y los salmos 45:4 y 68: 4.

En conclusión, nos encontramos ante la disyuntiva de que no sólo existió un Templo, el de Jerusalén, sino que además, en este, no sólo se rendía culto a Yahveh, sino que todo parece indicar que compartía altares con otros dioses extranjeros. Además, Garfinkel agrega que, muchas de las sentencias que recoge la Biblia al respecto de la bendición sacerdotal perseguían la experiencia de situar al devoto frente a la cara de dios: "Que Yahveh te bendiga y te guarde; que Yahveh haga resplandecer su rostro sobre ti y tenga piedad de ti; que Yahveh alce sobre ti su rostro y conceda la paz". (Núm 6: 24-26). Practica, que por otro lado, era muy común en el Próximo Oriente Antiguo. Luego entonces, ¿qué pasa con Éx 20:4 y 23: 24? 

En mi humilde opinión estos versículos pertenecen a las reformas religiosas llevadas a cabo por el rey Ezequías (727 – 698 a.e.c.) pues como apunta Garfinkel, a partir de esta época no se han encontrado restos de esta naturaleza, y por tanto, podría ser una prueba importante de que la reforma que comenzó a partir del digno sucesor de David, tal como apuntan los escribas deuteronomistas, fue efectiva, al menos, en el ámbito palacial. 


Más info: 

https://www.telmoza.org/

http://qeiyafa.huji.ac.il/

https://www.abc.es/cultura/abci-arqueologo-israeli-afirma-esta-primera-representacion-yahve-202008100021_noticia.html?ref=https%3A%2F%2Fwww.google.com%2F

https://www.timesofisrael.com/face-of-god-archaeologist-claims-to-find-10th-cent-bce-graven-images-of-yahweh/


1. Véase Zvi Greenhut y Alon De Groot, et al. 
Excavaciones de salvamento en Tel Moza: los asentamientos de la Edad del Bronce y del Hierro y ocupaciones posteriores , IAA Reports 39 (Jerusalén: IAA, 2009), p. 223.

2. Así es como se llama al tiempo en el que Israel y Judá permanecieron unidos hasta su división en tiempos del hijo de Salomón, Roboam, cuando las diez tribus del Norte se rebelaron y nombraron como rey a Jeroboam I, fundador de Siquem como capital del reino del Norte. Quedando Jerusalén como capital del reino del Sur.

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